La mujer en la cultura

Por: Pía Cueva Preciado*

Hace unas semanas la página oficial de la Feria Internacional del Libro de Lima lanzó los datos demográficos del perfil de sus asistentes en la edición 2019, el 63% fueron mujeres.

No es una sorpresa saber que las mujeres son las mayores consumidoras de cultura, sin embargo esto no va acorde a su dimensión de productoras de la misma.

En lo que respecta al arte, a la mujer se le suele atribuir un papel secundario, por mencionar algunos ejemplos: director – actriz, pintor – modelo, escritor – musa. ¿Por qué? ¿Es que no hay mujeres que participen como creadoras? Tal vez deberíamos plantearnos una mejor interrogante. ¿Dónde están todas esas mujeres que leen, escriben, crean? Conversando con una compañera, concluimos que uno de los inconvenientes es que todas estas mujeres no nos conocemos entre nosotras, no existe un espacio donde podamos converger para conversar e intercambiar opiniones.

En su obra “Una habitación propia” Virginia Woolf escribió acerca de lo importante que es para las mujeres tener un espacio que sea completamente suyo para poder escribir y crear libremente. El proceso creativo necesita justamente de este cuarto propio para poder surgir y, en la sociedad patriarcal en la que vivimos, imaginar a la mujer en un espacio privado es aún muy difícil.

A esto, le sumaría las dificultades que tenemos las mujeres no solo para crear, sino también para difundir lo creado. Cuántos son los casos de libros excelentes que han sido desechados por la única razón de haber sido escritos, incluso protagonizados, por mujeres; la justificación de este hecho nos lleva nuevamente al punto de partida: la ideología patriarcal. La ideología patriarcal que ve a la mujer como una parte de ese todo que es el hombre, la estructura androcéntrica.

Si un hombre escribe un libro, pinta un cuadro, crea, ese producto es inmediatamente de interés universal, sin embargo cuando una mujer es la que lo realiza solo le interesa a esa otra mitad minorizada de la población: el resto de las mujeres. La escritora colombiana Vanessa Rosales reflexiona constantemente en cómo afecta la mirada masculina en la literatura la vida de las mujeres mucho más allá de lo que podemos percibir, menciona que la pluma masculina ha retratado a la mujer como ellos creen o quieren que sea vista, y en ese retrato la han convertido en un objeto y cuando una mujer es vista como un objeto y no como el sujeto que verdaderamente es, es mucho más sencillo violentarla.

Es aquí donde radica la urgencia de tomar en serio la equidad de género en la cultura, pues no es un problema que perjudica únicamente a las mujeres que quieren escribir o dedicarse al arte, es un problema que nos perjudica a todas.

*Comunicadora y Gestora de Espacios Culturales para Mujeres

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