Los mercados como focos de  contagios del COVID-19

Por: Percy J. Paredes Villarreal

Desde el día 06 de marzo del presente año, en que se identificó a la primera persona con la Covid-19; la pandemia ha venido creciendo. En estas últimas tres semanas, el crecimiento de infectados ha sido muy acelerado.

En estos últimos días, se ha podido  identificar que uno de los principales centros de contagio por la COVID-19, son los mercados de abastos; ya que, es el espacio de aglomeración de las personas que acuden a comprar víveres, provocando desorden y caos, sin respetar las medidas de distanciamiento.

Mediante la aplicación de un test rápido realizado por el ministerio de salud a dos mercados en la capital del país (Caqueta y Surquillo); como en el mercado de la “Hermelinda” en Trujillo,  se ha detectado el alto índice de personas que han dado positivo. Demostrando que son focos de contagios.

El gobierno central, a través de los ministerio de Agricultura, Salud y de la Producción, han identificado la existencia de 36 mercados a nivel nacional que deben ser cerrado, por ser  centros de contagios.

En algunos lugares del país los gobiernos locales están tomando medidas radicales como el cierre de estos centros de acopios, trayendo como consecuencia el enfrentamiento con los  comerciantes y  ambulantes que también se instalan en los alrededores de estos lugares para vender cualquier producto con la finalidad de obtener ingresos diarios;  paliando sus necesidades. Desacatando la cuarentena que se ha alargado por cuarta vez hasta el día 24 de mayo.

Desde mucho tiempo atrás, se pensaba que con la creación de supermercados construido a lo largo del país; estos mercados tradicionales iban a extinguirse o reducir su demanda; pero no fue así. Por el contrario han seguido manteniéndose, incrementando gracias a la presencia del comercio ambulatorio que tiene en estos centros de abastos sus aliados estratégicos.

Los mercados no tan solo son espacios de negocios, de intercambio entre la oferta y la demanda, generando  la famosa frase “Economía de Mercado”, donde se ofrece y se compra a cambio de una determinada moneda;  la población acude para poder adquirir sus productos y llevárselo a sus hogares. También es importante indicar que es un espacio de socialización, de sinergia,  formándose clientela; ya que, las personas acuden a sus vendedores conocidos, teniendo un buen trato que reciben por parte de estos.

Además los vendedores son comerciantes dedicados a este rubro;  invierten su tiempo y dinero en la adquisición de diversos productos acudiendo a mercados mayoristas; luego  transportarlos a sus puestos ubicados en mercados más pequeños  ofertando a sus clientes, que acuden diaria, cada dos o tres días, o  semanalmente a comprar sus productos.

Existen mercados grandes como pequeños, según la zona o lugar donde viven; junto a ellos se encuentran los vendedores ambulantes como también tiendas comerciales; ofertándose  diferentes productos que van desde abarrotes, prendas de vestir, Juguerias, restaurantes, etc. Convirtiéndose en emporios comerciales.

La mayoría de los mercados, sus venderos se encuentran organizados a través de junta directiva, renovándose cada dos años. En un determinado momento se convirtieron en uno de los sectores gremiales muy fuertes.

Una de las grandes deficiencias en los mercados es la ausencia de una buena organización y distribución de los espacios; sobresaliéndose de su puesto, impidiendo el tránsito de las personas que acuden a comprar sus productos. Del mismo modo, existe una ausencia permanente de la limpieza de estos lugares, contrayendo muchos contagios y enfermedades.

Mientras que desde los gobiernos locales, durante mucho tiempo aparte de no hacer nada por reformar, reestructurar o mejorar estos lugares; han dejado pasar por alto el incremento de vendedores ambulantes, llegando al punto de invadir los espacios públicos. En algunas ocasiones las autoridades municipales, no realizaban cambios ni modificaciones; porque siempre ha sido o sigue siendo un caudal político para los postulantes y las  autoridades ediles, que se hacían de la vista larga sin realizar mejoras en estos centros de abastos comestibles.

Del mismo modo, los diferentes gobiernos nacionales muy poco han hecho por el mejoramiento de esto, salvo la privatización de los mercados que se hizo durante el periodo  de Fujimori;   vendiéndoles sus puestos a los propios dueños. Por lo que, en algunos casos estos propietarios  comenzaron a comprar más puestos  ampliando sus negocios, o alquilarlos a otras personas que incursionan en este negocio.

El conflicto siempre se ha dado entre los comerciantes y los gobiernos locales, porque nunca hubo una atención preferencial, de prioridad y dialogo con estos grupos de comerciantes; lamentablemente, desde que apareció la pandemia no se ha trabajado con este sector importante. No se ha  dialogado, conversado, ni concertado, para trabajar articuladamente y evitar convertirse en focos infecciosos del coronavirus.

Es por ello, que  los gobiernos locales han actuado con mucha prepotencia buscando en todo momento cerrar por ser considerado como  focos infecciosos; pero este espacio es una necesidad para las personas que diariamente acuden para adquirir sus insumos.

Aunque algunos municipios, vienen trabajando con las fuerzas del orden, ordenando el ingreso de las personas que van a comprar a este espacio, evitando la aglomeración y el contagio por algunos vendedores o viceversa.

Por lo tanto, no tan solo es importante el orden, también se debe considerar algunas acciones como:

  • Que los vendedores/as de los mercados cuenten con sus implementos de protección para no contagiar o ser contagiado. Esto implica atender teniendo puesto mascarilla, guantes, vestimenta.
  • Realizar semanalmente pruebas del test rápido a todos los vendedores de un determinado mercado que atienden a la clientela; de dar positivo, cerrar el puesto por un determinado tiempo.
  • Realizar limpieza general del local permanentemente, desinfectando el piso y sus puestos.
  • Respecto a los ambulantes que venden en las afueras del mercado, reubicarlos en toda una avenida o calle, separándolo cada 10 metros evitando la aglomeración en un determinado lugar. Expandiendo a los comerciantes evitando que se junten.
  • Todas estas acciones se debe involucrar a las juntas directivas que los representan y tienen más poder de convocatoria; asignándole la responsabilidad de brindar un servicio a la clientela en forma más higiénica.
  • Generar conciencia en los consumidores a que cambien su costumbre de acudir diariamente por la de una vez semanal a comprar sus víveres.
  • Las municipalidades deben realizar el monitoreo y seguimiento de las medidas que se vienen tomando siendo cumplidas por los respectivos de mercados. De no ser así se les aplicara sanciones a todos los comerciantes.

Es hora de que se involucre a los comerciantes de los mercados en la lucha contra el coronavirus, y no enfrentarlos; convertirlos en aliados estratégicos y no en enemigos.

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