¿ESTAMOS INGRESANDO A UN PROCESO DE NEOCOLINIZACIÓN EN EL PERÚ?
Percy J. Paredes Villarreal
Los conflictos de intereses y la ausencia de principios éticos, por parte de los ex ministros de defensa y relaciones exteriores, Hugo Zela y Carlos Díaz Dañino, respectivamente; hacia el actual gobierno interino peruano de José María Balcazar. Que, conjuntamente con la intromisión y presión política diplomática del embajador norteamericano en nuestro país, Bernie Navarro, demostraron el interés mercantil y lucrativo contra la decisión del gobernante, referido a la adquisición de 24 aviones de combate F – 16 Block 70,por parte del gobierno nacional a la empresa estadounidense Lockheen Martín, para reemplazar aviones antiguos. Que bajo el rotulo de documento secreto, se excluyo al presidente de la república, ministerio de economía y finanzas, en este proceso de adquisición.
Hemos podido informarnos y ver la exigencia por parte de estos tres actores (ministros de defensa y relaciones exteriores, embajador norteamericano en el país), al gobernante; para que se formalice y legalice la compra de aviones, valorizado en cerca de 70 millones de dólares, a como dé lugar; obviando algunas normas del proceso de adquisición existentes en la gestión pública en nuestro país. Además de la decisión atinada por el gobernante interino, siendo la más atinada, de plantear que el gobierno entrante debe tomar la decisión sobre este tema.
Este hecho político, refleja no tan solo una actitud de desesperación y falta de respeto ante la envestidura del país; al tomarse las atribuciones que no les compete y con el respaldo del Ministerio de Economía y Finanza, se han realizado un primer desembolso por un monto aproximado de 3,500 millones de dólares. Por lo tanto, el gobierno tomo la decisión de separarlo de sus respectivos cargos, ante los hechos consumados.
Este acto bochornoso, que hemos visto en estas tres últimas semanas, ha pasado desapercibido en la política nacional mostrando poco interés, debido al proceso de conteo de votos por parte de la ONPE (organismo Nacional de Procesos Electorales), para saber quién será el que acompañe en segunda vuelta electoral a la eterna candidata de la derecha Keiko Fujimori. Por lo que, tanto los medios de comunicación como los opinólogo, politólogos, influencer; han dejado pasar por alto este exabrupto cuestionable y criticable hecho político.
El tema no pasa por la decisión de comprar o no los aviones, sino el procedimiento y la decisión realizado por estos nefastos personajes, que se tomaron atribuciones a espaldas de la máxima autoridad del país; realizando las cosas sin conocimiento del presidente nacional.
Por lo que, nos lleva a preguntarnos si el Perú está perdiendo su autonomía e independencia para poder decidir en la adquisición de determinados productos extranjeros que beneficien al país; o es que siempre ha existido, pero en los últimos tiempos no se ha podido ver de manera tan exagerada como lo acontecimiento en estas semanas. O es que existe un gran negociado con buenos beneficios personales.
Haciendo un análisis no tan solo de forma, también de fondo y desde una mirada estructuralista, podemos considerar que: esta intromisión política e ideológica por parte de países extranjeros como de personajes nacionales con mucha influencia en la toma de decisiones. Ha quedado demostrado que la dependencia y subordinación hacia un país, siempre ha existido, de diferente índole.
Asimismo, podemos decir que el gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica está implementando una nueva política exterior de querer recuperar su “Patio trasero”, que por un determinado tiempo lo había dejado de lado para involucrarse en lo que acontece en otros continentes, particularmente en el medio oriente. Dejando de lado América que ha sido reemplazado, en el corto tiempo, por otros países potencias como: China y Rusia. Particularmente el primero, que ha podido desplegar grandes inversiones en el territorio peruano.
Considero que estamos ingresando a un proceso de unipolaridad, en el control político y militar en los países con que cuentan con recursos naturales, para apropiarse y utilizarlo en beneficio propio; con la finalidad de evitar el colapsamiento de su economía. Siendo los EE. UU uno de los países con mayor injerencia en territorios donde existe recursos naturales particularmente petróleo, como lo son Venezuela e Irán.
Lo que viene aconteciendo es la nueva forma de colonización, dominación y sometimiento de los países en “vías de desarrollo”[1] hacia el imperialismo; bajo una actitud de dependencia por parte de sus gobiernos de turno, que están siendo dirigidos por lideres derechistas y entreguistas. Permitiendo, por ejemplo, el ingreso de tropas extranjeras, firmas de convenios y tratados entre el imperialismo y los países subordinados, invasiones y amenazas; tal como viene sucediendo en el Perú, mediante el caso de la compra de aviones norteamericanos, en el que el mandatario ha sido presionado para el pago de adquisición de aviones que no le da ninguna garantía.
Eso va a implicar que nuestra patria, va a tener que desembolsar aproximadamente 70 millones de dólares, por los 24 aviones que no le van a beneficiar; ya que, existe una serie de condicionamiento para el uso, siempre y cuando exista autorización del país vendedor.
Lo indignante de este proceso acelerado para adquirirlo a espaldas del gobernante, quien salió a decir que el tema de la compra debe verlo el nuevo gobierno que se instale en el Palacio de Gobierno el 28 de julio del presente año. Pero, tanto los ministros de Defensa y de Relaciones exteriores, se apresuraron a firmar acuerdos, y en complicidad con el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), hicieron un primer desembolso; haciendo quedar mal al presidente que había desautorizado la compra de estos aviones.
El argumento que los medios de comunicación, particularmente los independientes, han descrito que la adquisición de las naves adelantado se debe al probable triunfo de Roberto Sánchez en la próxima segunda vuelta de las elecciones presidenciales, que se enfrentará por cuarta vez a Keiko Fujimori, representante de la derecha peruana. Por lo que, ante esa posibilidad se habían adelantado en adquirirlo, sin tomar en cuenta los procesos de adquisición, que es una característica del Estado peruano.
Del mismo modo, dentro de un enfoque estructuralista, podemos observar que todavía existe los intereses de la derecha que es la que en el fondo tiene el control de la institucionalidad; demostrando que, aunque exista un gobierno que no tiene una relación con la línea ideológica de derecha, ellos pueden tomar las decisiones sin consultar a la máxima autoridad del país.
De esa manera podemos interpretar que, en el fondo, el control del Estado y de sus respectivas instituciones sigue estando en manos de la derecha, que hace lo que venga en gana sin que le suceda nada; mientras que aquellos que no son afines a la ideología predominante, sencillamente ya se les hubiese detenido y sancionado.
Por lo que, la desigualdad, inequidad e injusticia en nuestra patria se mantendrá hasta que no exista cambios profundos y estructurales, tanto en las instituciones públicas como también en la sociedad.
Este tipo de acontecimiento refleja que los encargados de conducir las instituciones se siguen subordinando a lo que muchos de nosotros definimos el “Imperialismo Norteamericano”. Y estos a la vez, hacen lo mismo con las autoridades y miembros e integrantes de las instituciones públicas en nuestro país.
Por lo tanto, considero que estamos ingresando a un nuevo proceso de colonización, donde los gobernantes se están convirtiendo en “Topos”, y dependientes de los Estados Unidos, que van a recibir la presión para que hagan lo que les dicen, de lo contrario vamos a ser invadidos, en el cual van a colocar a su gobernante, como viene sucediendo con la captura y detención del Presidente Nicolas Maduro; siendo reemplazada por su Vice Presidenta, que tiene que hacer las cosas de acuerdo al libreto que se les ha impuesto el gobierno estadounidense, de lo contrario es reemplazada por otro líder más afín a la Casa Blanca.
Podemos concluir, que America Latina se mueve entre la dependencia – independencia, subordinación o autonomía, dignidad o sometimiento, cambio o continuismo; contradicciones que siempre ha estado en el lenguaje y en el contexto de las realidades políticas de los países del hemisferio. Sobre este acontecer es lo que se mueven los acontecimientos políticos, ideológicos, económicos, etc.
[1] Denomínelos con este nuevo concepto a lo que en tiempos pasados se les describía como tercermundista, subdesarrollado.
