Ojo dolosa demagogia política convierte en pobres diablos

Por: Amaro Rodríguez S.

Ninguna persona  en nuestro mundo está exento de cometer errores en la ejecución de diferentes actos encaminados alcanzar metas fijadas de antemano, por la superación  permanente para lograr de posesionarse de un  honroso lugar en nuestra sociedad, por el éxito alcanzado a base de sacrificio, si cometió errores no intencionados los corrige y aprende de esos errores, los supera y logra llegar a  la ansiada meta.

Esta forma de adecuarse a la vida en sociedad no tiene que generar envidias de nadie por logros de metas que tengan determinadas personas, porque  no todos somos iguales, hay personas más trabajadoras. hay también haraganas que buscan lo fácil, los resultados tangibles cuantificables se evalúan en función al trabajo desarrollado y la austera vida que precede a los éxitos.

Las personas desarrollan sus normales actividades productivas en el marco de una sociedad, que respeta los derechos ajenos, pero en sociedades híbridas teñidas de sombras que camuflan a gentes de mal vivir como la nuestra, debemos tener cuidado de identificarlos y mantener una alerta pública por el mal e inmoral accionar de esos individuos, para no ser víctimas de malas y  delictuosas intenciones.

LA AUTORIDAD SE GANA CON EJEMPLO DE TRABAJO HONESTO

El escenario político no escapa a este inminente riesgo, esta vez  esperamos equivocarnos lo mínimo, al elegir nuestros parlamentarios y Presidente de la República en las elecciones generales del 2021, eclipsando la resplandeciente corrupción en los Poderes del Estado Ejecutivo, Legislativo y Poder Judicial y en los gobiernos Regionales y Municipales, así como en las instituciones tutelares.

Tengamos muy presente que la autoridad encargada  por elección se gana con el ejemplo, con el trabajo honesto y transparente, esperamos que los políticos por su afán de alcanzar ser elegidos no utilicen una dolosa demagogia política, para continuar depredando la conciencia cívica de los electores, urdiendo maléficas tramas que encubran el chantaje, y robo descarado de los recursos del pueblo peruano, como se acostumbra hacerlo.

Según la Contraloría General de la República el año pasado 2019 ,el Perú perdió por robo de la corrupción enmarañada de grandes mafias, la suma estimada en 23,000 millones de soles y dejó sin obras y sin servicios a la población más vulnerable. Frente a esta realidad no  podemos mantenernos  con manos atadas indiferentes. Basta ya, empecemos a identificar corruptos para liquidar el flagelo endémico cada año más virulento. En la juventud y personas honestas está la respuesta.

Los políticos electos que incurran en actos delictivos aún  cuando exhiban lustrosos títulos,  automáticamente perderán esa autoridad echando por los suelos, sus relucientes grados académicos y  su poder económico, para convertirse en simples y vulgares pobres diablos, que no merecen el respeto de nadie, con el agravante de desprestigiar a las instituciones a los cobijan, en estos casos de oficio la Fiscalía les  abriría una  investigación encaminada a la sanción  penal a cumplirse en los penales del INPE.

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