Evolución sociocultural tras la independencia del país

Por: Percy J. Paredes Villarreal

El día viernes 15 de enero del presente se dio inicio al Ciclo de Conferencia denominado: “Los antropólogos en el Bicentenario”, organizado por el Centro de Investigaciones Sociales (CIS), para este primer evento se contó con la participación de Javier Ávila (Historiador – Antropólogo) como expositor principal; mientras que el profesor José Elías Minaya (Antropólogo), la profesora universitaria Nelly Cárdenas (Historiadora) y el Decano del Colegio Profesional de Antropólogos Región Norte Elder Abanto, participaron como panelistas.

Este primer conversatorio permitió hacer una reflexión de cómo la  ciudadanía peruana ha ido evolucionando  socioculturalmente; como se han venido realizando estudios e investigaciones en las ciencias sociales; el comportamiento, los cambios y la incorporación de otros actores a lo largo de la historia; la visibilización de una serie de problemas que ahora se vienen expresando a lo largo de los 200 años de independencia de nuestro país.

A partir de este primer encuentro hemos podido entender la importancia de la cultura como una expresión de costumbres, tradiciones, normas, comportamientos de las personas que nos permiten (a los científicos sociales) interpretar y actuar dentro de los espacios territoriales basado en la diversidad geográfica con que cuenta nuestro país.

Geográficamente podemos decir que somos un país heterogéneo, donde se habla de regiones (Costa, Sierra y Selva),  o pisos ecológicos (Chala, Yunga, Quechua, Suni, Puna, Janca) demostrándose que nuestro país es un territorio cuyo asentamiento humano es vertical más que horizontal, por la presencia de ser un país accidentado territorialmente.

Esta diversidad territorial se relaciona con la diversidad cultural que en estos últimos tiempos se ha venido demostrando con los aportes de Gonzales Prada, Uriel García, Luis E. Valcárcel, Jorge Basadre, José María Arguedas,  Mattos Mar, Julio Cotler, Carlos Ivan de Gregori, entre otros que comenzaron a entender la etapa republicana desde diferentes disciplinas de las ciencias sociales y su respectiva evolución. En los inicios del siglo XX se hablaba de la doble República la de los Criollos y la de los Indios, el surgimiento de la clase obrera y los inicios del industrialismo; posteriormente los estudios referido a los golpes de estado y la construcción de un Estado al cual se le denomina actualmente el Estado Fallido; seguido encontramos nuevos escenarios  de interpretación y estudios como fuer el proceso migratorio y la conquista de las ciudades por parte de estos provenientes del mundo andino, al cual se le denominó el proceso de cholificación; en estos últimos tiempos encontramos estudios relacionado a la interculturalidad, a la diversidad cultural, la violencia de género, etc.

Como manifestaron los participantes en este evento, la cultura no ha sido estático ha ido evolucionando y con ello han venido apareciendo muchos problemas y nuevos temas para investigar; que a mi parecer no han podido ser solucionado por la clase dominante, ni por el Estado, mucho menos por los gobiernos de turno, que siempre han tenido una mirada discriminadora y excluyente: social, política, económicamente.

Esta diversidad cultural nos ha permitido que en estos últimos tiempos, se comience a diseñar políticas de inclusión social y participativo. Actualmente hablamos de diferentes etnias con sus respectivas lenguas, como: Aimara, Quechua, Nativa y el Castellano, obviamente que este último es la que predomina; pero los otros son visibilizados generando políticas de inclusión social por parte del Estado y de algunas instituciones pública; del mismo modo, ahora se ha incorporado en estudios e investigaciones desde el Estado y la sociedad civil, como son la incorporación en el último censo poblacional realizado en 2017 y como estudios microeconómicos de la pobreza y el impacto dentro de las culturas mencionados anteriormente.

En estos últimos tiempos nuestro país bajo el supuesto crecimiento económico, los gobiernos de turnos muy poco se preocuparon por reducir las brechas de pobreza y desigualdades; ahora encontramos otros problemas, como es: corrupción, violencia hacia la mujer y el grupo familiar, la delincuencia, contaminación ambiental, informalidad, desigualdades en sus diferentes dimensiones, etc. Que los  científicos sociales debemos comenzar a estudiarlo para entender los cambios socioculturales que venimos atravesando; planteando alternativas de solución, ese debe ser nuestro horizonte desde nuestras perspectivas académicas.

La ponencia principal, y la participación de los panelistas permitieron recoger información y conocimientos no tan solo cuanti también cualitativo de la realidad sociocultural de nuestro país; que nos ha permitido entender que el avance de los diversos sectores que en un determinado momento fueron marginados y discriminados, ahora están comenzando a posicionarse racial y culturalmente dentro de un nuevo escenario nacional, asumiendo conductas y comportamientos sociales, político y económicamente diferente a la gran mayoría de sus pares. De esa manera podemos visualizar que el bicentenario nos debe permitir asumir nuevos retos y roles que permitan ir fortaleciendo nacionalidades, con una diversidad  cultural y social, permitiendo construir una identidad intercultural, evitando la extinción de las etnias, lenguas, patrones culturales locales y comunitarios.

Entradas relacionadas

Deja tu comentario