“YO AMO SER LOCUTORA”

Por: Jéssica Chávez Murga

(Locutora, comunicadora social y docente)

Mientras reviso el álbum de fotos, mi mente y todo mi ser se trasladan al año 2006 cuando inició mi etapa en la radio. Observo detenidamente las imágenes, sonrío, río y algunas lágrimas caen. No puedo creer que hayan pasado 13 años, aún me sigo preguntando ¿cómo me enamoré de la locución?; porque debo confesar no soñaba con ser locutora, yo anhelaba ser músico profesional.

En febrero del 2006, conocí por primera vez el mundo de la locución radial gracias a dos talentosos locutores en mi hermosa ciudad natal: Trujillo. Y gracias a ellos que me descubrieron, me llevaron a una estación radial muy conocida y con prestigio para que yo realice mis “pininos” o “pinitos”. A pesar que no tenía la mayoría de edad, me acogieron con cariño, me enseñaron sobre el manejo de los equipos en cabina y me motivaron a no descuidar mis estudios profesionales. Y así fue; estudiaba por las mañanas, y por las tardes iba a la radio.

Pasaron 8 años y un amigo, a quien estimo y admiro por su talento en la locución comercial, me avisó de una oportunidad de trabajo fuera de Trujillo. Y aún recuerdo sus palabras: “Eres talentosa y tienes buena voz, ya es momento de salir, no dejes pasar esta oportunidad”. Y viajé a Huaraz, a trabajar en una radio minera. Era la primera vez que dejaba a mi familia y mi ciudad, pero aprendí a valorar lo que más amo en esta vida. Conocí a nuevas personas, buenas y malas; y percibí de cerca el sentimiento de nostalgia y esperanza. El contrato terminó y tuve que volver a casa.

Ingresé a un canal de televisión, con la finalidad de seguir desarrollando más áreas de mi carrera: Ciencias de la Comunicación, y allí realicé periodismo. Paralelamente iba a la radio. Mi programa era de 6 a 9 am, y corría al canal para trabajar hasta las 6 pm. ¡Sí! ¡Era una locura!, pero a mí me encanta tener ese “trajín”. Luego me invitaron a dictar charlas a los jóvenes estudiantes sobre radio y tv; y, como jugando ingresé, también, a la docencia. Sin embargo, yo quería seguir creciendo como profesional. En el 2016, cumplí 10 años como locutora y me propuse como meta que no se escuche mi voz solo en Trujillo, sino en todo el Perú. Entonces viajé a Lima, porque las radios de señal abierta con cobertura nacional estaban en la capital. Fue difícil, no tenía muchos contactos; y los pocos que conocía no quisieron ayudarme de corazón. Postulaba a los castings para locución publicitaria, algunos me aprobaban, pero eran pocos. Ni modo, dije. Había que invocar a la paciencia y perseverancia.

Me quedé en Lima, estudié dos posgrados y trabajé como docente universitaria. Estar en aulas era fascinante, todos los días tenía que preparar mi clase, actualizarme, leer y estudiar. Sin embargo, sentía que mi mente, corazón y mi voz invocaban a gritos ¡regresar a la radio! Añoraba que llegue ese bendecido día, hasta que en julio del 2019 me abrieron las puertas de una estación radial, ¡fue emocionante y fugaz! porque a los pocos meses, me llamaron de otra radio.

Se trata de una nueva emisora de la Corporación Radial del Perú y desde el 01 de octubre del 2019 tengo la dicha de pertenecer al equipo de “Súper Folk, 104.7 FM”. Estoy feliz, orgullosa, y llena de energía. Sé que me falta mucho por caminar en este mundo de los micrófonos, tengo que preparar todos los días el contenido que transmitiré, cuidar mi voz y sobre todo pisar firme. Yo aún tengo 13 años en la radio.

Admiro a los locutores que tienen 30, 40 o 50 años en este oficio, y que son humildes de corazón, que enseñan a los que recién empezamos, y que a pesar de los años mantienen su pasión por la radio. ¡Pues, sí! Todos los que amamos hacer radio somos motivados por la pasión y no por la obligación. ¡Un abrazo fraterno y un saludo radial a todos los locutores del Perú en su día!

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