Se rinde altos honores a ex presidente Alan García pese a su historial

Por: Lic. Chardin Mijahuanca Pinzón.

Por si fuera poco irse sin haber pagado condena alguna, nuestras instituciones en el país le rinden honores. Grande fue mi sorpresa cuando leí el Decreto Supremo Nº096-2005-RE, que aprueba el Ceremonial del Estado y Ceremonial Regional; en el artículo 59 establece que al conocerse el fallecimiento de un ex presidente de la República, se izará a media asta el Pabellón Nacional en los edificios públicos, bases militares, buques, establecimientos policiales y demás dependencias del estado, además de decretarse Duelo Oficial el día de la inhumación de los restos mortales en consideración a su alta investidura.

Sin embargo, me pregunto si será prudente rendirle tales honores a un ex presidente que estuvo involucrado en presuntos actos de corrupción. Lamentablemente, como dicen: “La Ley es la Ley”; así que nos guste o no, el día de hoy miércoles 17 de abril, veremos en las diferentes instituciones públicas, izada a media asta, nuestra bandera peruana, esa que nuestros héroes defendieron con honor y valentía.

Empiezan a salir comentarios “imbéciles”, afirmando que el suicidio de Alan García fue una decisión de dignidad y honor. En lo particular, opino que los medios de comunicación no deben dar tanta cabida a este tipo de comentarios por parte de algunos apristas, o tal vez mas bien llamados: “alanistas”; puesto que, intentan confundir a la población sobre este acto de cobardía y ego tremendo de Alan García.

Lo cierto es que, un día como hoy, a inicios de Semana Santa hay todavía un momento de consternación por la repentina noticia; pero en el fondo, muchos peruanos sienten una paz y tranquilidad de saber que se fue uno de los famosos “peces gordos” involucrados en actos de corrupción, uno de esos que nunca se creyó que caería. Prefirió apretar el gatillo antes de pisar la cárcel, lo cual demuestra su grado de ego y cobardía; más allá de las rejas, el mismo camino parecía esperarle: la muerte. Adiós Alan, te vas para no volver y el Perú lo sabe.

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