Carta a la amante de mi novio

despedida

Por: Avellaneda

No te odio. Suena muy directo, pero es así. Me has hecho vivir los peores días de mi vida, y sin embargo, no te odio. ¿Cómo podría? Si no es tu culpa que el hombre al que elegí para hacer mi vida te haya elegido a ti, cuando nuestras sábanas estaban desechas aún.

A él lo llamé familia, y a la familia jamás se le deja. Aprende sus manías, no te desquicies con su risa de pájaro asustado, aléjate cuando se estresa en su trabajo, regresa cuando necesite un respiro, abrázalo cuando diga que puede con todo y está que se raja su fuerza, bésale las heridas que le dejé, olvida sus promesas incompletas, síguelo a donde vaya, recuéstate en su pecho…ese que hasta hace poco era mi lugar favorito en el mundo, dale la paz que nos quitamos mutuamente, respira su sudor y enamórate un poquito más, límpiale la camisa de lágrimas, plánchale la sonrisa, esfuérzate para que él sea fuerte, cuida de su familia porque él está lejos, cierra tu corazón cuando hable con ira, no escuches sus desvaríos en el fragor de las peleas, báilale cuando llegue a casa, danza con él por la calle una música que sea sólo vuestra, no le reclames cuando tenga la vista perdida y sepas que piense en mí, por favor no le dediques los versos de Benedetti que tantas noches le dije a su oído, no le recuerdes que Leonardo Favio había creado la canción de nuestra boda con su “mi amante niña, mi compañera”, no lo dejes solo cuando esté borracho, llévalo a su hogar cuando no sepa dónde está parado, sé amiga de sus amigos porque para él son familia…y ya sabes, a la familia jamás se le deja. Sé su familia, aunque hayan destruido la mía.

En su cumpleaños procúrale un día lleno de alegría, no dejes que la ternura huya de él, hazlo hombre cuando te sienta lejos, perdónalo cuando salgan a relucir sus demonios, embriágate en su corazón, no apartes tu mano de la suya en una batalla…recuerda que él es un guerrero, pero no tiene ni idea de qué son las estrategias, confía en él, no dudes de su cariño, presiona sus tejidos más sensibles, no dejes que llore, créale una sonrisa nueva cada día, ocupa mi lugar en su cama, abraza sus besos, rasguña su espalda, dile al oído que lo amas, sujeta su cabello y pégalo en tu pecho, llénale de besos el espacio que le he dejado, no permitas que otra mujer lo enamore.

Nos engañó a ambas y mintió a todos. Pero al final del día, te pidió perdón a ti, y a mí me dejó ir. Me echó la culpa, les echó la culpa a mis ángeles caídos, a mis gestos, a mi pasión, a mi amor. Pero está bien, ya quemé la carta en donde le doy mi perdón, no he olvidado ni un solo detalle, pero cada uno da lo que tiene en su corazón.

Me voy lejos para que él no te diga que ha “flaqueado” conmigo, cuando el mundo sabe que desde el principio fue al revés. Me voy lejos para que con los restos que me quedan pueda seguir con mi vida. ¿Sabes? Él nunca fue necesario para que yo cumpla mis metas o mis sueños, él fue elegido por mi bobo corazón para ser grandes juntos. Me voy de aquí y te dejo parte de mi vida, me voy y una parte de mí se quedará para siempre en él. Así que no te pido que cuides de él, sino que cuides ese amor bonito que le dejé tatuado por siempre. Porque aunque patalee, y grite y me aborrezca por decirte la verdad de su cariño, ni él puede borrar el hecho de que fui yo, su mujer, su novia, su familia, la primera persona que lo amó.

Sean felices, hazlo feliz, y sé feliz. No soy cojuda como puedan pensar tantos, soy coherente conmigo misma, no se puede amar todo de alguien y al día siguiente decir que no existe, y aunque haya pasado un mes, o una vida entera, eso no cambiará, no puedo desearle que le vaya mal, no, nunca. Espero que seas una mujer fuerte, porque lo único que se necesita para amar es fortaleza. Y hazme un último favor, no permitas que nunca más se cruce en mi vida.

4 comentarios sobre «Carta a la amante de mi novio»

  1. Aichhhh terrible pero muy cierto!!! la cruda realidad a veces… solo tenemos que seguir el camino…
    Un abrazo 🙂

  2. Miguel

    Que tal historia.

    Nunca se esta completamente seguro de nada.
    Saludos

  3. Esos amores que matan. Pero un poco de paciencia. Ya vendrá uno nuevo.

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