América Latina en su laberinto

Por: Percy J. Paredes Villarreal

En este mes de Octubre pareciera que nuestro continente hubiese despertado de ese letargo que ha venido padeciendo desde hace mucho tiempo atrás. Donde los diversos países de este hemisferio están protagonizando una serie de protestas y manifestaciones que buscan demostrar el descontento o aval de las decisiones políticas que vienen realizando los jefes de Estados de los diferentes gobiernos.

Primero fue nuestro país, donde el Presidente de la República Ing. Martín Vizcarra se encargó de cerrar el poder legislativo y convocar a nuevas elecciones; esta decisión fue saludado y apoyado por el 80% de la población que se encontraba hastiado del blindaje que hacia la mayoría parlamentaria a colegas congresistas, fiscales, ex funcionarios del Estado, ex candidatos al gobierno central, que estarían involucrados en actos de corrupción.

Posteriormente, el Presidente del Ecuador Lenin Moreno, toma la decisión de hacer un sinceramiento de la economía mediante el aumento del precio de la gasolina, de esa manera cumplir con el pago de la deuda externa que tiene ese país con los organismos financieros internacionales. De esa manera iniciar el retorno al modelo neoliberal y acabar con el modelo populista implantado por su gobernante antecesor;  dicho sea de paso fue vicepresidente de Correa y posteriormente, al asumir el cargo de Presidente de la República ecuatoriana viene realizando una serie de cambios.

Esta medida no fue aceptado por la población  movilizándose inmediatamente durante varios días, particularmente la CONAIE (Consejo Nacional de Indígenas Ecuatorianos), organización muy fuerte en ese país; haciendo retroceder al gobierno anulando el incremento de la gasolina y otras acciones que tenía en mente implementar el presidente actual.

El tercer acontecimiento se ha visto en el hermano país de Chile, donde el pretexto del incremento del pasaje, fue motivo para que la ciudadanía saliera a manifestarse y repudiar el modelo neoliberal que lleva más de 40 años implementado generando enormes desigualdades en los sueldos y salarios, en el sistema de pensiones de los jubilados, en una educación privatizada y en una salud pública deficiente; esto ha motivo que la ciudadanía  salga a las calles a manifestarse  haciendo retroceder en sus decisiones  al Presidente Sebastián Piñera;  aperturando un dialogo con los diversos partidos políticos, a excepción de los de izquierda que no participaron; esta presión social ha permitido  un “Acuerdo Social”, entre las diferentes bancadas en el parlamento, que ha comenzado a aprobar una serie de reformas y medidas en favor de la población. A pesar de ello, la ciudadanía se moviliza en forma multitudinaria y cuyo objetivo ahora es la renuncia del mandatario chileno.

Y por último, encontramos a un nuevo conflicto en Bolivia, producto del supuesto fraude electoral, en favor del re-re-reelecto presidente Evo Morales; donde la población está en contra de un nuevo mandato del actual gobernante del altiplano. A pesar que en el referéndum que hubo la población le dijo a Morales que no quería una nueva elección, pero el en forma insistente presiono para que los organismos electorales acepten su inscripción y pueda postular.

Aparte de las marchas y movilizaciones en Venezuela que difícilmente puede hacer retroceder al autócrata Nicolás Madura, que sigue incrustándose en el poder de dicho país; esta decisión del Presidente venezolano está generando emigración de ciudadanos de ese país a otros  dentro del continente.

De estos acontecimientos que se viene dando en América del Sur, podemos decir que uno de los grandes errores que han tenido los Organismos Financieros Internacionales (OEA, FMI, BID, BM, etc.), es haber empoderado a la ciudadanía que ha permitido generar grandes olas de movilizaciones contra una serie de decisiones y acciones por parte de sus gobernantes, haciéndolo retroceder y aceptar la derrota.

Esto ha significado que la ciudadanía se moviliza por intereses cívicos, políticos y económicos que le afecta desplazando a los partidos políticos que en un determinado momento eran sus representantes; es decir estamos ante la crisis de la democracia representativa, que amerita un nuevo orden o modelo de democracia, que puede ser más participativa o directa.

Una segunda característica, es que nos encontramos ante un Estado frágil y débil, que a lo largo de su vida republicana, no han podido fortalecerlo mediante normas y/o medidas que permitan un desarrollo en sus países; por el contrario, lo que vemos es su inoperancia y su alto grado de corrupción.

Tercero, estamos ante ciudadanos que defienden un modelo político populista como es Ecuador, cuyo actual gobernante quiere desmantelarlo, pero que la población se opone. Mientras que en Chile es todo lo contrario, la población cuestiona el modelo neoliberal y plantea un cambio estructural que busque la satisfacción de su población. En este aspecto, encontramos a una ciudanía que ha salido a manifestarse, pero que en su mayoría han sido los jóvenes, perdiéndole el miedo al “Toque de queda”, a la militarización de la ciudad, como lo fueron hace más de 5 décadas con el dictador Pinochet  dio el golpe de Estado a Salvador Allende generando persecución y desaparición de muchos ciudadanos, políticos, artistas, dirigentes gremiales y sociales.

La tercera característica que encontramos es una lucha contra el supuesto fraude electoral que se viene cometiendo en Bolivia, tras la culminación del proceso electoral y la presentación de los resultados, dando como ganador al vigente Presidente Evo Morales. Lo interesante es que hasta la fecha no existe ningún tipo de cuestionamiento al modelo anti neoliberal y al Estado Pluricultural, que viene imperando en dicho país; el cuestionamiento es la cuarta reelección del Indígena Evo Morales, demostrando falta de cuadros políticos alternos que pudieran reemplazarlo.

Asimismo, encontramos a un gobernador argentino, Macri, que ha recibido el pasivo del Krichnerismo, generando crisis y que nuevamente los Fernández están próximo a tomar el poder en las  elecciones a realizarse en este mes de noviembre del presente año; donde nuevamente retornarían al modelo anterior populista, y acabar con el neoliberalismo que se ha venido implementando en Argentina.

El caso del  Uruguay,  probablemente el Frente Amplio nuevamente gane las elecciones presidenciales en dicho. Afianzándose este partido político con diferentes candidatos a la presidencia de la República, y con un modelo diferente al neoliberalismo.

Y por último, está el Perú que ante la convocatoria a proceso electoral para elegir a los nuevos congresistas, todos los partidos políticos están comenzando a organizarse y participar en este proceso electoral que debe realizarse en el mes de enero del próximo año. De esa manera estarían avalando la decisión del Presidente Vizcarra de cerrar el Parlamento, participar en las nuevas contiendas electorales.

Esto demuestra la precariedad del Estado en América del Sur, la ausencia de una clase dirigente que oriente las políticas hacia un modelo de desarrollo que busque satisfacer las necesidades y demandas de la población; por el contrario, ha quedado demostrado que los políticos miran sus intereses personales sin importarle los problemas que nos aqueja.

Los modelos de desarrollo que vienen sosteniendo al sistema capitalista en los diversos países de América del Sur han fracasado, se encuentran en crisis; por lo tanto, amerita construir un nuevo Estado, con una Nueva República, y una nueva sociedad, he allí el gran reto para la clase política con sus respectivos partidos.

Foto: Camila Lassalle Ramirez

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