¿Porque se viene incrementando desproporcionadamente el coronavirus en América del Sur?

Por: Percy J. Paredes Villarreal
Desde que se descubrió la pandemia en la ciudad de Wuham en China; esta enfermedad ha venido creciendo y expandiéndose en todo el mundo, trayendo graves consecuencias para la vida, la salud, la economía, la política y la cultura. Eso ha motivado a que diferentes países manejen  algunas estrategias para impedir, en un primer momento, el ingreso del COVID-19 en sus respectivos territorios; posteriormente, fue evitar el crecimiento de la personas infectadas, debido a que los hospitales no tendrían la posibilidad de atenderlos,  falleciendo muchas personas sin ser atendidas, otros en las calles o en sus casas, como viene sucediendo en diferente países.
A nivel mundial encontramos que existen 3’190,743 personas infectadas, y   227,368 personas fallecidas[1]. Mientras que a nivel continental encontramos que Europa es el que ocupa el primer lugar de personas infectadas con un total de 1’367,124 personas, y 122,846 fallecidas; le sigue América del Norte (Estados Unidos y Canadá)  con 984,280 y 56,450 personas infectadas y fallecidas respectivamente; en tercer lugar se  encuentra América Latina y el Caribe con 161,109 personas infectadas y 7,967 fallecidas; en cuarto lugar ubicamos al continente asiático con 199,558 infectados y 7,958 fallecidas;  en quinto puesto encontramos a Medio Oriente  con 152,033 y 6,286 personas positivas y fallecidas por el coronavirus; en penúltimo lugar encontramos a África con 30,341 positivos y 379 fallecidos; y en último lugar está el continente Oceánico con 8,013 y 108 personas infectadas y fallecidas respectivamente.[2]
Respecto a los países en América del Sur, Brasil es el que lidera la cantidad de infectados y positivos; mientras que los que le siguen ha estado variando conforme va pasando los días, donde nuestro país que se encontraba en el cuarto  lugar hace más de un mes, ahora está ocupando el segundo lugar.
Es importante indicar y manifestar que cada semana  la distribución de personas infectados y fallecidos es cambiante proporcionalmente; esta variación se da en base a diversas decisiones políticas que los gobernantes vienen realizando para contener o ignorar lo que la pandemia viene haciendo en sus habitantes.
Por lo que, a continuación vamos a presentar datos cuantitativos relacionado a la cantidad de infectados y fallecidos en el continente de América del Sur; considerando fechas de diez días de diferencia, que nos va a permitir hacer un seguimiento de como ha venido evolucionando la pandemia en los países del continente, comparándolo entre los diversos países pertenecientes a Sudamérica. Permitiendo observar  los cambios cuantitativos que se viene dando.


 
En esta oportunidad mi análisis será en dos aspectos el cuantitativo y cualitativo, respecto al primero solamente me abocare a realizar la comparación del Perú con otros países:

  1. El día 21 de marzo, después de una semana de declaración de “Estado de emergencia” en nuestro país se contaba con 318 personas infectadas ubicándose en el cuarto lugar (primero estaba Brasil con 1,128 infectados, seguido era Chile con 537 personas que dieron positivo, tercero era Ecuador con 532 infectados), en ese momento se iniciaba la pandemia en nuestro país y solamente se podía aplicar  pruebas moleculares al igual que otros países sudamericanos. Al 19 de abril nuestro país se ubica en el segundo lugar con 15, 628 infectados, desplazando a Chile y Ecuador, con 10,088 y 9,468 respectivamente; hay que tomar en cuenta que para esa fecha el Perú ya aplicaba las pruebas moleculares y las pruebas rápidas llegando aproximadamente a 4 mil pruebas por día. Y para el 29 de abril, nuestro país llega a 33,931 infectados manteniéndose en el segundo lugar, en este periodo las pruebas rápidas se realizan 9 mil diarias.[1] Eso significa que entre el segundo y tercer cuadro, la cantidad de contagiados en el país se duplica casi similar a los otros países, que a diferencia del nuestro no hacen uso de las pruebas rápidas, como tampoco realizan la cantidad de pruebas diarias. Pero en lo que respecta a la letalidad[2], el Perú no llega a superar el 3%, mientras que los demás están por encima del 3%.
  2. A nivel de Sudamérica encontramos que en algunos países la pandemia ha comenzado antes, como en otros ha iniciado posterior al del Perú; pero que, hasta la fecha no se llega al pico más alto. Por lo que, vemos que a partir de la segunda y tercera fecha comienza a crecer aceleradamente en algunos países como Brasil, Chile, Argentina, Perú, Colombia y el Ecuador; mientras que en los otros la proporción es muy pequeña. Y en la tercera fecha, se puede notar que el crecimiento es muy acelerado, desbandándose en algunos países.
  3. Una tercera interpretación que tiene que ver con las decisiones políticas de los gobernantes, encontramos que en algunos países los gobernantes  no se adelantaron a la implementación de medidas como es la famosa estrategia del “Aplanamiento de la Curva” y otros no han considerado la utilización del “Martillo para Aplanar la Curva”, como vienen realizando algunos países. Y pareciera que tuviera algún efecto positivo. Esta estrategia implicaba: 1) la declaración del “Estado de Emergencia” cerrando las fronteras aéreas, marítimas y terrestres. 2) Suspensión del libre tránsito, suspensión de las actividades laborales, negocios,  actividades sociales y deportivas, etc.; en todo el país con la excepción de algunos países que no ha realizado dicha medida total, solamente han resringido algunas de ellas. 3) El “Aislamiento social” de todas las personas, impidiendo salir a la calle; salvo para ir al mercado, al banco y/o a la farmacia por un determinado horario. Muchos países comenzaron a realizarlo desde un inicio, mientras que otros lo han comenzado a implementar posteriormente, en cambio algunos lo han implementado para determinados territorios donde se ha detectado alto índice de infectados, generando un confinamiento en sus hogares.
  4. Está referido al tipo de fase en que se encuentra el país, por lo que puede permitir realizar algunas acciones con la finalidad de controlar la epidemia; mientras que en otros países, que se encuentran en otras fases más adelantadas, se han visto desbordado por el avance acelerado de la enfermedad dentro de su territorio como ha sucedido con el Ecuador, por ejemplo.
  5. Tiene que ver con las pruebas, donde algunos países cuentan con pocas pruebas nucleares, cuyos resultados se obtienen después de 10 días; además habido país que han podido adquirir más pruebas rápidas; de esa manera poder tener una muestra más representativa y consistente respecto a otros países que no han incrementado sus pruebas diariamente.
  6. En el aspecto económico, se ha paralizado las actividades económicas financieras, productivas, de servicio; implicando el desempleo de cientos de miles de personas. Junto a ello, podemos decir que en la gran mayoría de los países sudamericanos, existe una fuerte presencia de la informalidad, el comercio ambulatoria, donde las personas viven el día a día; que al no trabajar no tienen ingresos diarios generando pérdidas económicas para los pequeños y medianos empresarios y ningún ingresos económicos a las familias. Esto ha implicado que algunos países, que cuentan con alguna estabilidad económica haya permitido brindar apoyo mientras que otros no. Por lo que, muchos han roto la cuarentena el aislamiento social y han tenido que salir a trabajar trayendo como consecuencia contagios.
  7. Identificamos a sociedades con un fuerte predominio de la informalidad, donde las costumbres y hábitos son muy desordenado, impidiendo asumir responsabilidades en forma disciplinada. Como son los casos, en el Perú donde la población en su gran mayoría ha venido desacatando la cuarentena transgrediendo las normas emitidas por el gobierno; totalmente diferente al de Chile que en cierta manera es más disciplinada y respetuosa de las normas, cumpliéndolas mayoritariamente.

Respecto a las personas fallecidas en este continente,  en el día 21 de marzo, ubicamos al Brasil que sigue comandando el primer lugar con 18 personas fallecidos; seguido del Ecuador con 07 personas que han fallecido, en tercer lugar encontramos al Perú con cinco muertos, Argentina se ubica en cuarto lugar con 4 personas, y los países de Chile, Paraguay y Uuruguay que tuvieron 1 fallecido; mientras que Colombia y Venezuela no contaban con ningún fallecido. Para el día 19 de abril, la cantidad de fallecidos se incrementó manteniéndose Brasil en el primer lugar, seguido de Ecuador con 474, y en tercer lugar se ubicaba el Perú con 400. Mientras que para el 29 del mismo mes, Brasil se mantiene, seguido de nuestro país, en tercer lugar está Ecuador seguido de los demás países de este continente. Por lo que, a continuación presentamos datos cuantitativos en las mismas fechas presentado en el cuadro y grafico anterior, para realizar algunas comparaciones entre países.
[1] No cuento con información de la cantidad de pruebas entre moleculares y rápidas que se realizan diariamente por cada país, para poder asi realizar la comparación.
 
 
 
 
 


 
La falta de respuesta por parte de los gobiernos nacionales de los países sudamericanos, esta implicando un desborde de personas fallecidas, particularmente se debe a:
1) Ausencia de más pruebas rápidas y moleculares, que permitan  saber en lo inmediato las personas que se encuentran con COVID-19;  ser atendido en lo inmediato, según la etapa en que se encuentran como es: a) confinamiento en su hogar, b) hospitalización en un puesto de salud, o c) ingreso a una Unidad de Cuidados intensivos (UCI);
2) El colapsamiento de los centros de salud, que en muchos de los casos no cuentan con camas, respiradores mecánicos y automáticos, para poder atender a las personas que tienen síntomas de  la enfermedad del coronavirus;
3) El contagio acelerado que se tiene, producto de presencia masiva en algunos lugares como: en los mercados y centros bancarios, donde  las personas no respetan el distanciamiento, ni tampoco cuentan con mascarillas y guantes, para protegerse de la enfermedad y ser contagio;
4) Falta de equipos encargados de enterrar a las personas fallecidas por esta enfermedad, generando desconcierto, preocupación o desesperación en los familiares y/o vecinos que tienen al cadáver dentro de su domicilio, en la calle o cerca a su hogar; impidiendo su incineración o su entierro, según el protocolo emitido por el gobierno central. Ya que, habría posibilidad de contagio por parte de las personas cercanas al fallecido;
5) falta de un registro transparente de las personas infectadas como fallecidas, algunos países solamente cuentan con la data de las personas que han sido muestreadas, y atendidas en un centro de salud. No considera la base de datos de las funerarias o las personas que no han acudido a un establecimiento  de salud pública o privada para ser atendidos, a ellos no se les aplica la prueba para detectar si ha fallecido del COVID-19.
Todo parece indicar que la pandemia ha llegado para quedarse, y en América del Sur no ha llegado a su pico más alto; por lo que algunos gobernantes están implementando una serie de estrategias, mientras que otros no hacen nada para reducir los altos índices de contagio; ya que, algunos prefieren la estabilidad y el crecimiento económica antes que la vida de sus habitantes. Espero que se revierta en lo inmediato, para salvar más vidas.
 
 
[1] Diario El Comercio del 29/04/2020
[2] Diario El Comercio del  26/04/2020
[2] Que viene a ser el % de fallecidos del total de casos.

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