Los cambios socioculturales en la era de la tecnocralidad

Por: Percy J. Paredes Villarreal

Toda situación problemática que acontece en un determinado  territorio implica una solución; generando  cambios sociales, culturales, económicos, políticos, etc.; para bien o para mal. Producto de esas transformaciones los seres humanos que formamos parte de esa problemática tenemos que adecuarnos a convivir con ello; implicando, que algunos lo hagamos de una manera fácil y rápida, como otros que seamos reticentes   oponiéndonos a dichos procesos, transgrediendo en cierta forma las normatividades que se nos da.

El ser humano por naturaleza ha ido evolucionando, adaptándose y adecuándose a los cambios; del mismo modo, pocos hemos sido proclive a oponernos por múltiples razones de carácter social, económico, ideológico o político, por ejemplo. Generando conflictos que han impedido un buen desenvolvimiento, trayendo graves consecuencias.

Los cambios pueden provenir del exterior de un determinado territorio como también  dentro de esta. Asimismo, esto ha implicado que un líder o grupo humano pertenecientes a una organización o institución sean los encargados de tomar la decisión y ejecutar las medidas para que los seres humanos se adecuen y generen el cambio respectivo.

Las medidas tomadas por una institución fuerte e importante dentro de una sociedad, me refiero al gobierno central, se han visto reflejado en estos últimos meses,  ante una pandemia denominada coronavirus (COVID-19)  llevando a  tomar la decisión de declarar al país en Estado de Emergencia Sanitaria, que se encuentra estipulado en la carta magna que rige a nuestra sociedad peruana. La medida ha implicado el confinamiento todas las personas en nuestros hogares sin salir, salvo para realizar algunas gestiones, restringiéndose las libertades individuales y colectivas; algunos lo tomaron a bien, como otros estuvieron en contra, pero fue una decisión tomada desde la máxima instancia.

El motivo de esta medida ha sido evitar el contagio masivo y la posterior muerte de muchas personas de ambos sexos y género; como también evitar el hacinamiento y la sobrepoblación de personas dentro de los hospitales.

Así mismo, la decisión tomada ha traído problemas de convivencia incrementándose, en algunos casos, la violencia hacia la mujer y el grupo familiar, el feminicidio y la tentativa de feminicidio; como también el aprendizaje y la tolerancia en convivir,  compartiendo los roles y  responsabilidades dentro del hogar o todo lo contrario.

El ser humano por naturaleza  es muy sociable, motivo por el cual utiliza diversos instrumentos y tecnologías para poder hacerlo y comunicarse con sus pares, familiares, amistades, compañero de trabajo etc.; permitiendo acelerar el uso de tecnología moderna para poder insertarse y conectarse.

En estos últimos tiempos, mucho se ha investigado, escrito y desarrollado sobre la globalización tecnológica, los ciberespacios, la conectividad, etc.; tiempo atrás se iban creando películas sobre estos temas, al cual muy poco se le hacía caso; actualmente ya es una realidad adecuarnos a la modernización tecnológica. Inclusive ahora se habla del analfabeto moderno es aquel que no está interconectado.

La pandemia nos ha permitido pasar de la comunicación predominantemente oral, a la escribalidad y ahora nos encontramos en la “Tercera Ola” tal como lo describía el futurólogo Alvin Tofler por allá de los años 60 del siglo pasado, donde nos hablaba de las tres olas que ha pasado y va a pasar la humanidad “la Ola Agrícola, la Industrial y la Tecnológica”; del mismo modo, ya nos hablaba del trabajo remoto donde indicaba que el empleado ya no ira a su centro de labores, desde sus domicilios realizarán las labores remotas.

También lo describía Peter Drake el “gurú” de la administración moderna, en su brillante libro denominado “El post capitalismo”  nos hablaba de la era tecnológica, recomendando la adecuación de las empresas y el personal que labora en estas, tienen que adecuarse al cambio; asimismo lo describía Virgilio Roel en su libro el “Post industrialismo”, quién cuestionaba a la tecnología porque iba a desplazar al hombre en sus actividades y además iba a extinguir a la clase obrera.

Y así podemos hablar y escribir sobre la globalización, que en muchos de los casos éramos reticentes, porque creíamos que iba a homogenizar la cultura, iba a desaparecer las identidades, iba a cambiar las relaciones de producción y las fuerzas productivas, etc.; otros lo veíamos como una utopía, pero lo que venimos viviendo está demostrando que lo se predijo hace mucho tiempo atrás ahora es una realidad.

Este proceso de modernización tecnológica se fue acentuando dentro de los espacios sociales, culturales, políticos, económicos, laborales, etc.; teniendo que adecuarnos de lo contrario éramos reemplazados por otros que comenzaron a adaptarse rápidamente teniendo más oportunidades laborales que otros. Quienes sufrían eran los adultos que no podían insertarse rápidamente.

Así como la tecnología sirve para conectarnos y comunicarnos en tiempos de pandemia; también está sirviendo para crear y generar nuevos delitos, infracciones y violencia,  caminando en forma paralela entre el bien y el mal. Permitiendo, desde las ciencias sociales, comenzar a estudiar estos fenómenos socioculturales, con la finalidad de entender los cambios y su respectiva adecuación.

El confinamiento está implicando hacer uso de la tecnología (chat, WS, Facebook, internet, etc.) de una manera permanente, utilizándolo para comunicarnos, para adquirir algunos bienes comestibles, para los estudios,  para el trabajo remoto, evitando salir de casa. Pero a la vez, está generando el incremento de una serie de enfermedades y problemas económicos, como: la obesidad, la diabetes, la desnutrición, el desempleo y la falta de remuneración.

Del mismo modo podemos mencionar que a través del confinamiento algunas organizaciones de opinión pública, está  utilizando estos ciberespacios  para encuestar, capacitarnos, leer, debatir, organizar eventos virtuales y participar en diversas actividades académicas, políticos, sociales, económicos, laborales, etc.; de esa manera hemos ingresado a una nueva etapa de la vida humana al cual se le denomina electronalidad.

Esta nueva etapa está implicando acabar con la escribalidad, el metarelato, la lectura placida para pasar a utilizar la simbología, la relación del significado y el significante como cosa representada, ahora se viene construyendo una nueva escritura electronal basado en los emojis y los ideogramas que están vinculadas a la realidad virtual; algunos comunicadores nos habla de la construcción de una nueva escribalidad dentro de un mundo electronal, donde se combina los términos ambientales con los económicos, los términos educacionales con los físicos, etc.; además dejamos de lado la lectura placentera para pasar a una lectura más inmediatista y tecnificada; de las utopías y del mundo imaginario a un mundo real y virtual. De la sensibilidad humana y de la solidaridad, a la insensibilidad y al pragmatismo descarnado.

Estamos llegando a un mundo donde pareciera que el hombre no puede controlar al mundo, sino que el mundo está sometiendo al hombre a actuar y comportarse de acuerdo a los momentos en que nuestras vidas no tienen ningún valor ni significado.

Dentro de este contexto en que nos encontramos sigo creyendo y pensando que el pensamiento crítico, dialectico y las contradicciones que se dan, son muy importantes para poder analizar e interpretar la realidad; de esa manera generar cambios dentro de la comunidad, sociedad o territorios. De lo contrario seguiremos por el rumbo del funcionalismo, positivismo y la post modernidad es decir seguir siendo más inhumanos.

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