Lima metropolitana apenas cubre el 3% de los alimentos de origen vegetal que necesita

Revela estudio del proyecto “Vecindarios alimentarios saludables”

Lima,  enero de 2022.- Alimentar a una ciudad con 10 millones de personas no es sencillo. Lima Metropolitana demanda mucho más alimento del que produce. La alimentación en la capital depende de lo que se producen en otras regiones y países, lo que es insostenible, así lo indicó un reciente estudio elaborado por el proyecto “Vecindarios alimentarios saludables” que promueven Rikolto, Ecosad y Funsad junto con la Red de Agricultura Ecológica del Perú – RAE y la Municipalidad Metropolitana de Lima – MML en Perú.

“Hay un bajo porcentaje de autosuficiencia alimentaria en Lima Metropolitana que demuestra su dependencia y fragilidad frente a factores externos o eventos disruptivos severos como pandemias, terremotos o inundaciones”, indicó el investigador del proyecto Juan Cadillo, quien afirmó que la producción de alimentos de origen vegetal de la ciudad apenas cubre el 3% del alimento que se necesita. Cadillo recordó que Lima Metropolitana aporta solo el 1% de área agrícola requerida para suplir esta demanda.

Por ejemplo, el arroz y los derivados del trigo, que proporcionan alrededor del 41% de la energía calórica que consume un habitante de Lima Metropolitana al día, provienen de otras regiones del país o se importan del extranjero. El arroz proviene de Lambayeque, San Martín y La Libertad; mientras que el trigo y sus derivados se importan de Canadá, Estados Unidos y Argentina. Se estima que ni toda producción anual nacional de trigo sería suficiente para abastecer la demanda actual de la capital del país.

Lima Metropolitana se ha especializado en producir hortalizas, pese a lo cual su producción apenas cubre el 20% de lo que requiere la población. Y, en los últimos cinco años, esta producción disminuyó un 28%, por lo que Cadillo sugiere que en el futuro la dependencia externa podría aumentar.

En otros rubros el aporte es mayor. Lima cubre el 53% de la demanda de lechugas, el 35% de las coles, el 27% de los ajíes y pimientos, y menos del 10% de los zapallos, mandarina, zanahoria y paltas. Pero solo aporta el 3% de las cebollas y el 1% de tomates, dos alimentos clave para la culinaria peruana. Según Cadillo, en las condiciones actuales, para abastecer de alimentos de origen vegetal a la ciudad se requieren aproximadamente 30 veces más de superficie agrícola en producción de la que existe.

Por otra parte, respecto a la producción de alimentos de origen animal, Lima Metropolitana produce el 39% de los huevos y el 9% de leche que se demanda. Sin embargo, los insumos requeridos para su producción, por ejemplo, el maíz y la soya también son importados. Reforzando el argumento de la vulnerabilidad del sistema alimentario, que se vuelve cada vez más insostenible.

Ninguna gran ciudad del mundo produce suficientes alimentos para cubrir su propia demanda, debido a la gran extensión de suelos agrícolas, cantidades de agua y otros recursos necesarios tanto para la producción como para la disposición final de sus residuos. Sin embargo, cuando factores como la producción y el consumo sobrepasan la capacidad de carga del medio ambiente se pone en riesgo el funcionamiento del sistema alimentario entero, convirtiéndolo en insostenible.

Dado los múltiples retos para alcanzar la autosuficiencia alimentaria en las ciudades, el proyecto “Vecindarios alimentarios saludables” busca identificar y evaluar las potencialidades y limitaciones que tiene el sistema alimentario para cubrir las demandas de la población, en especial, en lo que refiere a la producción de alimentos saludables.

Para Cadillo es necesario comprender mejor la relación que existe entre los sistemas alimentarios y las políticas públicas alimentarias. Porque mientras los sistemas alimentarios deben cumplir con su función de alimentar a la población en forma saludable, las políticas públicas deben garantizar el derecho a la alimentación. Comprender mejor a los vecindarios alimentarios nos ayudará a tener mejores sistemas y políticas públicas más justas.

SOBRE “VECINDARIOS ALIMENTARIOS SALUDABLES”

El proyecto de investigación-acción busca comprender el papel que pueden tener los vecindarios alimentarios y la producción agroecológica de cercanía para mejorar la alimentación en las ciudades y formular políticas públicas más justas.

 

SOBRE LAS ORGANIZACIONES EJECUTORAS

Rikolto: Organización no gubernamental internacional con más de 40 años de experiencia en la transformación de cadenas de valor, el fortalecimiento de organizaciones de agricultores a pequeña escala y de actores de la cadena alimentaria en África, Asia, Europa y Latinoamérica. https://latinoamerica.rikolto.org/

 

Consorcio por la Salud, Ambiente y Desarrollo (Ecosad): Organización no gubernamental con más de 15 años de experiencia en investigación acción participativa en distintos países de ALC. Con sus intervenciones, promueve el uso de los resultados de investigación para la formulación de políticas públicas. https://www.ecosad.org/

 

Fundación Salud, Ambiente y Desarrollo (FUNSAD): Organización no gubernamental con 28 años de experiencia, pionera en la aplicación del enfoque de Ecosalud para determinar los impactos ambientales en la salud humana. Dedicada a la investigación y consultoría.

Entradas relacionadas

Deja un comentario