El objetivo de la cuestión de confianza

Por: Fernando Alfaro Jiménez
Si los actuales congresistas le niegan la cuestión de confianza al Poder Ejecutivo, el presidente tiene la potestad constitucional de disolver el Congreso y convocar a nuevas elecciones para elegir nuevos congresistas que deben estar en el cargo hasta julio del 2021. Mientras se eligen a los nuevos congresistas permanece en funciones la actual comisión permanente del Congreso, de mayoría fujimorista, es decir, los ‘naranjas’ continúan controlando el Legislativo.

Entonces, ¿qué objetivo tiene cerrar el Congreso? Convocar una nueva elección que debería ser de mayoría vizcarrista y sus aliados (integrantes del Club de la Construcción), poder efectuar cambios en el Poder Judicial y el Ministerio Público, con lo cual asegura que sus 46 casos judiciales queden archivados, desaparezca cualquier indicio de los negociados hechos entre sus integrantes y Odebrech, además imponer sin duda algún la llamada ideología de género.

La izquierda de siempre con piedras en mano y por los servicios prestados, espera poder ser parte del nuevo orden político y tener nuevas versiones de Susana Villarán y sus sacrificados camaradas.

Adicionalmente, se tiene el gasto en las nuevas elecciones congresales del 2018 en donde no podrán participar los actuales congresistas, pero si podrán hacerlo en las elecciones generales del 2021 y tendremos de vuelta en el congreso a Mamanis y compañía. Esa es la reforma, según Vizcarra, para eso servirá la cuestión de confianza.

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