Dejar miopía política y apoyar a Gobernador Llempén por Chavimochic

Por: Amaro Rodríguez S.

Los intereses de la región La Libertad están por encima de intereses leoninos que impactan la retina de políticos discapacitados en su visión, al contraer miopía política por solo mirar  lo inmediato  que interesa en sus bolsillos, aún cuando signifique apropiarse de los dineros públicos, olvidándose  del gran proyecto emblemático que es la III etapa de Chavimochic y generar  trabajo para decenas de miles de liberteños.

La preocupación del Gobernador de la Región Manuel Llempén Coronel de lograr destrabar el reinicio de la construcción de la presa Palo Redondo, que permita almacenar 400 millones de metros cúbicos de aguas de regadío, merece el apoyo solidario  del pueblo liberteño, porque garantiza la irrigación de  las actuales tierras cultivables de la II etapa y permitirá incorporar decenas de miles de nuevas hectárea de tierras de cultivo.

Para alcanzar la extraordinaria ampliación de la frontera agrícola en nuestra región retrasada ya cerca de tres años, se requiere el apoyo consciente, patriótico y regionalista de todas las fuerzas vivas de la región, así se dará trabajo a gente honrada, a los empresarios audaces en la agro industria destinada a la exportación, dejando de lado a los parásitos que fungen de políticos criollos.

Destrabar la continuación de Palo Redondo nos obliga mirar con una óptica que alcance el objetivo, sin detenernos analizar que empresa lo continuará  aún si es la misma Odebrecht , como cuando decidimos exterminar roedores, no nos importa que el gato sea blanco, negro o pardo, solo nos interesa como hoy a los liberteños, que ese gato sepa cazar ratones, queremos decir que esa empresa pueda concluir bien la obra.

Es muy oportuno que en la visita anunciada del Presidente Martín Vizcarra Cornejo a nuestra ciudad, plantear el urgente problema de la injustificable postergación de la continuidad de la presa Palo Redondo, pensando que en la vida siempre hay una salida los problemas que nos afecta. Chavimochic no es la excepción, solo falta voluntad de afrontarlo y aprovechar que hay dinero aún no invertido, para financiar la obra. 

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